Síntomas / Patologías

Síntomas / patologías

Síntomas

La mayoría de los síntomas están relacionados entre sí por lo que es muy común que un paciente presente varios a la vez.

Este dolor se refiere alrededor de la mandíbula y sus músculos circundantes, incluyendo dolores cervicales, cefaleas, dolor al masticar, al bostezar… Dolor que variará según se trate de una disfunción craneomandibular, bruxismo, osteoartrosis…

Cuando hay desplazamiento del disco con reducción (DdcR), se observa cómo al abrir la boca, ésta se desvía hacia el lado afectado, volviendo al centro en la apertura máxima.

Al abrir o cerrar la boca, pueden aparecer ruidos que incluso el paciente ha asumido como normales. Según el tipo de sonido, podemos intuir la patología que padece el paciente. Pueden ser clicks articulares por bloqueo del disco, crepitaciones que nos indican procesos artrósicos, perforación discal, condromatosis sinovial…

Algunos pacientes presentan este síntoma que les impide llevar una dieta adecuada. Al valorarlo, se pueden observar problema musculares o problemas de mordida.

Dolor fundamentalmente a nivel temporal y periorbicular, en mandíbula, cara o cuello.

Los pacientes bruxistas suelen referir dolor en los dientes sobre todo al despertar por las mañanas, exceso de sensibilidad por desgaste del esmalte…

Esto puede ser por restricciones musculares o por bloqueos con desplazamiento del disco sin reducción DdsR, entre otros.

Estas cefaleas se confunden con migraña crónica o patologías cervicales. Por eso, es importante valorar la ATM en pacientes que padecen dolores de cabeza y migrañas que no cesan con el tiempo.

Estos zumbidos, en algunos casos, se explicarían por la estrecha relación que existe entre los músculos orofaciales, los músculos del oído y los músculos masticatorios ya que comparten vías fisiopatológicas comunes. Por tanto, cuando un paciente presenta este síntoma y se observa alguno más relacionado con la ATM, deberá sospecharse de una disfunción temporomandibular.

La tensión en los músculos masticatorios, traumas o procesos degenerativos e inflamatorios en la articulación temporomandibular pueden generar dolor irradiado hacia los oídos.

Los músculos temporo-esfeno-mandibulares tienen una relación muy estrecha con el globo ocular. Cuando estos músculos sufren hipertensión, irritan el nervio trigémino (V par craneal), produciendo dolor en la zona retroocular y sensibilidad a la luz.

La estrecha relación biomecánica entre la columna y la mandíbula explica porqué ante una patología de la ATM encontramos alteraciones músculo-esqueléticas que conllevan dolores y tensiones cervicales.

Una disfunción en la articulación temporo-mandibular, puede tener efectos sobre el equilibrio. La ATM está muy relacionada con la columna cervical, el sistema interno del cráneo como el oído interno y el sistema vestibular que se encarga del equilibrio, explicando así los vértigos o mareos que presentan muchos pacientes.

El hueso hioides desempeña una función muy importante a nivel cráneo-mandibular. Está en estrecha relación con la mandíbula, esternón, clavículas y omóplatos, siendo un punto de apoyo para los músculos relacionados con la masticación, deglución, fonación y respiración. Por tanto, una alteración a este nivel puede ocasionarnos dolor de garganta o de la zona anterior del cuello que al tratarlo con fisioterapia desaparecen.

Lo más común en pacientes con alteraciones de la ATM es desarrollar el Síndrome Cruzado Superior caracterizado por adelantamiento de cabeza y hombros, fundamentalmente. Se observa acortamiento de los músculos pectorales y muchas veces, escápulas aladas.

En pacientes bruxistas es muy común observar algunos de estos síntomas ya que apenas relajan la musculatura masticatoria.

Las articulaciones laxas son mucho menos estables, se luxan con mayor facilidad y son más susceptibles a los efectos traumáticos. Cuando la ATM es hiperlaxa, suele ir acompañada de ruidos articulares e inestabilidad. El objetivo del tratamiento fisioterápico debe ir encaminado a fortalecer la musculatura periarticular para ganar estabilidad.

La respiración bucal se presenta especialmente en la maloclusión clase II de Angle. Además existe una estrecha relación entre maloclusión y la disfunción temporomandibular. Con el tiempo los cóndilos se desplazan hacia atrás presionando el especio retrodiscal y afectando a la función de la articulación.

El análisis oclusal en la exploración del paciente debe ser primordial. La ausencia de piezas dentales puede representar un factor etiológico de disfunciones temporomandibulares pues al haber espacios vacíos, las piezas adyacentes tienden a desplazarse cambiando y alterando la oclusión.

Movimientos compensatorios que se desencadenan por la inadecuada actividad lingual en el acto de deglutir en la fase oral (en el momento de tragar se necesita elevar la cabeza, contraer los labios excesivamente, hacer muecas o ruídos…).

Patologías

Esta patología se caracteriza por apretar de forma inconsciente la mandíbula y rechinar los dientes, produciendo el desgaste de los mismos y tensión en la musculatura masticatoria. Puede darse tanto por el día como por la noche, aunque lo más frecuente es que se produzca durante las horas de sueño. La mayoría de las veces, la persona afectada no es consciente de que tiene bruxismo hasta que no visita a su odontólogo o a un otorrino por molestias en los oídos. Si no se detecta a tiempo, puede llegar a producir importantes alteraciones temporomandibulares. El tratamiento fisioterápico en combinación con tratamientos de otras especialidades, es fundamental para una adecuada recuperación.

Esta patología se presenta cuando el disco articular se desplaza anteriormente y es recaptado por el cóndilo mandibular en la apertura de la boca produciéndose un click o chasquido. Además, si no se trata adecuadamente puede derivar en una alteración del disco sin reducción y en este caso, el disco desplazado no se recapta, limitando la apertura de la boca. Por consiguiente, es importante acudir a un centro de fisioterapia especializado donde los fisioterapeutas expertos evaluamos la situación y determinamos el tratamiento a seguir.

El desplazamiento de disco sin reducción es una patología donde el disco se luxa hacia adelante sin poder ser recaptado por el cóndilo mandibular. El disco, no permite que el cóndilo mandibular realice los movimientos necesarios para la apertura de la boca (rotación y traslación), estando ésta limitada. Con el tratamiento de fisioterapia adecuado, se puede conseguir recaptar el disco y estabilizar la articulación.

El Síndrome Cruzado Superior, hace referencia a unos signos y síntomas que se caracterizan por el desequilibrio que se produce en los grupos musculares de la parte superior del tronco. Las personas que padecen este trastorno, presentan los hombros adelantados con los músculos pectorales acortados, la cabeza también está adelantada respecto al eje central del cuerpo y la columna cervical extendida, dando lugar a tensión muscular en la zona con síntomas asociados (dolor de cabeza, dolor de cuello, cefaleas, mareos…). Este síndrome, está estrechamente relacionado con las alteraciones de la articulación temporomandibular hasta el punto de que la mayoría de los pacientes de ATM lo presentan. Por ese motivo, cuando los fisioterapeutas especialistas tratamos disfunciones mandibulares, no nos olvidamos de trabajar las alteraciones derivadas de este síndrome y de hacer reeducación postural.

Las alteraciones en la oclusión dental que más pueden afectar a la ATM son las maloclusiones tipo II de Angle, la alteración de la guía canina y la ausencia de piezas dentales. Tanto si el paciente es adulto o niño, como si va a empezar un tratamiento ortodóncico o quirúrgico, es importante hacer una valoración fisioterápica para evitar mayores problemas. En el caso de niños con sobremordida con los que aún no se puede realizar el tratamiento de ortodoncia, es importante vigilar la columna vertebral porque es frecuente que desarrollen una escoliosis secundaria a su patología. Los adolescentes y niños que van a ser tratados con ortodoncia de manera inmediata suelen presentar asociados síntomas como respiración bucal, extensión cervical…que debería ser tratado o al menos valorado. Adultos con tratamiento de ortodoncia deben ser tenidos en cuenta a nivel de fisioterapia porque estructuralmente se les está produciendo un cambio que puede generar problemas articulares y musculares alrededor de la ATM.

La luxación mandibular se produce cuando el cóndilo mandibular se sale de su posición, colocándose delante de la eminencia articular. Como consecuencia, la mandíbula queda bloqueada en posición de apertura, causando dolor y limitación de la movilidad de la boca. Si la luxación es unilateral, la barbilla se desviará hacia el lado contrario de la luxación. La maniobra de reducción manual debe realizarse por un profesional especializado (traumatólogo, fisioterapeuta), continuando el tratamiento con técnicas antiinflamatorias.

La artropatía degenerativa es una enfermedad articular no inflamatoria que se caracteriza por desgaste de las superficies articulares con destrucción del cartílago, formación de osteofitos, aparición de quistes subcondrales y sinovitis secundaria. En ocasiones, estos procesos son asintomáticos pero pueden cursar con importantes síntomas como dolor orofacial, limitación de la movilidad articular, puntos gatillo a nivel de la musculatura… Este proceso degenerativo suele deberse a la edad pero también a otros factores como sobrecarga articular, desplazamientos de disco con reducción, macrotraumatismos alrededor de la ATM…La fisioterapia, además de tratar los síntomas, va a ayudar a frenar su evolución.

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad inmunológica sistémica degenerativa crónica, que provoca inflamación de las membranas sinoviales y del tejido conectivo de las articulaciones. Se presenta con mayor incidencia entre los 25 y 55 años, mayormente en mujeres. La inflamación a largo plazo va generando deformaciones anatómicas. En la ATM observamos además, dolor a la palpación, limitación tanto de la apertura como la movilidad mandibular, con riesgo de anquilosis. En fisioterapia vamos a centrarnos en aliviar el dolor y mantener la movilidad articular para que el habla, la masticación…sean funcionales.

Debido a la hiperlaxitud, los problemas de la articulación témporo-mandibular son frecuentes en el SHA (Síndrome de Hiperlaxitud Articular) ya que presenta un aumento exagerado de la movilidad de la articulación que debe tenerse en cuenta. Los pacientes con SHA son propensos a lesiones traumáticas que producen procesos inflamatorios leves, pero dolorosos. Los pacientes afectados presentan dolor mandibular, crujidos, mala mordida, bruxismo y hasta dislocación articular. Deben ver a un fisioterapeuta especialista en ATM para tonificar la musculatura y estabilizar la articulación.

La anquilosis de la articulación témporo-mandibular (ATM) es una complicación seria que se presenta tras traumatismos fuertes e infecciones. En casos raros, la anquilosis de ATM se asocia a enfermedades como la espondilitis anquilosante, artritis reumatoide y artritis psoriásica. Debido a las restricciones funcionales que ocasiona, es aconsejable una terapia temprana y efectiva. La mayoría de anquilosis son motivo de intervención quirúrgica, que junto con la fisioterapia pre- y postquirúrgica y la cooperación del paciente, van a determinar el éxito del tratamiento.

La neuralgia del trigémino es un trastorno de dolor crónico que afecta el nervio trigémino. Al principio, suelen ser ataques leves y breves. Pero la neuralgia del trigémino puede progresar y causar episodios de dolor agudo más prolongados y frecuentes. El dolor de la neuralgia se conoce como tic doloroso y puede durar desde unos segundos hasta minutos. El tipo de dolor es como de calambrazos punzantes, ardor alrededor del ojo, la mejilla y la parte baja de la cara, afectando por lo general a un sólo lado del rostro. Los episodios dolorosos se pueden desencadenar por actividades cotidianas como cepillarse los dientes, masticar, beber, afeitarse o lavarse la cara, al producirse un estímulo sensorial en la zona del nervio trigémino. Es frecuente que inicialmente se confunda con un problema dental, por eso que es tan importante que los odontólogos estén atentos a esta patología que puede ser provocada por muchas causas. Nuestro objetivo a nivel de la fisioterapia es ayudar a aliviar el dolor y disminuir la frecuencia e intensidad de las crisis.

Es la forma más frecuente de parálisis facial periférica (PFP). Es una disfunción del nervio facial sin causa detectable. Siempre es unilateral. Clínicamente el paciente presenta un rostro sin expresión en su lado afectado, los pliegues naturales desaparecen, el ángulo bucal cae hacia abajo, el ojo del lado afectado se observa exageradamente abierto y la mitad de la cara pierde los surcos naturales. La parte afectada no se mueve durante la mímica voluntaria e involuntaria y al intentar cerrar el ojo, éste permanece parcialmente abierto. Los síntomas aparecen repentinamente o se desarrollan en pocos días: parálisis o debilidad facial, dolor debajo del oído, zumbidos en los oídos, alteración auditiva… El tratamiento fisioterápico es fundamental para una buena y pronta recuperación de las funciones neuromusculares.

La fisioterapia prequirúrgica permite que el paciente llegue a la operación en mejores condiciones de elasticidad y movilidad articular. A nivel neurológico, permite entrenar ejercicios bajo buenos niveles de consciencia corporal y de propiocepción, que tras la operación disminuyen y por lo tanto harán más difícil el aprendizaje del “movimiento normal”. Es evidente que tras una cirugía hay una pérdida de la función, pero ésta será menor si el paciente llega en las mejores condiciones a la intervención quirúrgica. La fisioterapia preoperatoria hace que disminuyan las sesiones de rehabilitación postoperatorias y adelanta la reinserción del paciente en sus actividades de la vida diaria.

Son las más frecuentes en los traumatismos mandibulares. Las manifestaciones clínicas de una fractura de cóndilo van a estar influenciadas por la magnitud y dirección del impacto. Se observa contusión, abrasión o erosión en el mentón, hematoma en la región temporo-mandibular, sangrado del conducto auditivo externo del lado afectado, edema, cóndilo dislocado lateralmente, asimetría facial, desviación de la línea media mandibular hacia el lado fracturado, maloclusión, limitación de la apertura bucal y restricción de movimientos mandibulares, crepitación, silencio condíleo… Tanto si el tratamiento es quirúrgico como si es conservador, la intervención a nivel de fisioterapia es fundamental para recuperar la máxima fiuncionalidad.

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